En decoración hay tendencias que se van y otras vienen para quedarse. Algunas permanecen en el tiempo. Otras, en cambio, tienen fecha de caducidad.
En mi opinión, hay dos tendencias que nos han acompañado durante los últimos años, pero que en 2024 nos abandonarán, si no de forma definitiva, sí significativamente.
Una de esas tendencias que va desapareciendo es el uso de baldosas cerámicas que imitan el terrazo. Hubo un resurgir de este material moteado, incluso de colores atrevidos, pero ha ido cediendo su lugar a otros acabados y texturas más naturales.

Así, en 2024 seguirá siendo protagonista la piedra y el acabado marmoleado, tanto el real como el material que lo imita. Y, por supuesto, la madera, sobre todo la de roble natural.
Otra tendencia que irá perdiendo terreno es el de las cocinas con un total look en blanco. Por un lado, el blanco se suaviza y se transforma en tonos más cálidos, como el perla. Y, por otro, se mezclan diferentes acabados que buscan el contraste, como el mix blanco-verde, blanco-azul o blanco-roble.
Las tendencias cambian, pero un buen proyecto de interiorismo siempre busca equilibrio, materiales que envejezcan bien y espacios pensados para durar.

